viernes, febrero 17, 2006

Día 35:

Se me ocurrió traducir un manual de control para compras. Lo tengo que revisar, pero debo decir que mi adicción a la lectura hizo que lo dejara al cabo de un rato, porque resulta que traducía media página y leía unas hojas de Artemis Fowl, y así no hay país que progrese. Si todos tuvieran mi afición a la lectura, nadie trabajaría, pero todos serían fatalmente cultos. Los ataques de risa serían comunes en las oficinas y todos andarían súper relajados.

Tengo mis lentes nuevos. Acabo de empezar a verme como una persona grande, porque este corte más los lentes que son menos infantiles, me dan un aspecto de veintitantos (horrible. Ya no paso por niñita de media. Seis años después ya estaba bueno, no?). pero es celestial. No me duelen los ojos. Capacito que sea pura sugestión, pero veo clarito... y no he dejado de leer como desquiciada.