martes, febrero 07, 2006

Día 27:

Estoy en crisis!!!! De lentes. Resulta que el viernes si encontraron en el Club unos lentes que coinciden perfecto con los míos, pero dicen que una señora los fue a reclamar ese mismo día en la tarde. Lo encuentro raro. Pero la verdad es que no hay ninguna razón para quedarse con unos lentes ópticos que no son propios, porque no sirven a menos que se tenga lo mismo que la otra persona, en los mismos ojos y en el mismo grado. Pero me dijeron que llamara hoy en la mañana. En todo caso, aún cuando me da lata tener que gastar en lentes, podría cambiar a unos marcos más topines, de esos cuadraditos, más gruesos y de colores, aunque sean más caros.

He vuelto a los manuales. Por supuesto, veo todo medio borroso y me duelen los ojos, pero esto me pasa por pava, así que no me puedo quejar. Además no he hecho mucho por dejar de leer “La princesa prometida”, que es en cierto modo culpable de mi dolor de ojos.

Y en cuanto al final del libro (ocurre que LPP tiene un final algo abierto que alcanza para “LPP 2 pronto en cines”), mi versión es: después de mucho correr y de descubrir que Westley no era el único que podía pensar, y que los vestidos aparatosos son fatales para correr, la tropilla llega al barco del temible pirata Roberts, lo aborda y se hace a la mar. Camino a algún lugar en que valga la pena vivir asaltan unos cuantos galeones españoles y se hacen de fortuna suficiente como para vivir como reyes el resto de su vida. En una linda playa de clima NORMAL, no tropical, que Westley y Buttercup compraron con el dinero ganado por el camino, ambos construyen su casa y se dedican a vivir en forma sosegada, sin preocuparse de los vecinos que puedan verlos, haciendo el amor en la playa a cualquier hora, levantandose cuando quieren y todas esas cosas que implican una eterna luna de miel. En cuanto al otro par, considero indispensable el estilo de Iñigo para ser un pirata memorable, así que le heredo el “Venganza”, le concedo una nueva tripulación y lo envío a ser el terror de los mares. En cuanto a Fezzik, no sé. Podría ser pirata, pero de los de rango 0, porque no es un gran cerebro. Ya se! Fezzik se quedó con una tribu de indígenas a los que les encantan las rimas! Es un gran final, digno de postal... me gustan esos finales, así que se los concedo.