jueves, febrero 16, 2006

Día 34:

Es una suerte que nadie me preste mucha atención, porque de un tiempo a esta parte estoy sufriendo ataques de risa. La culpa de todo la tienen esos perniciosos libros que leo (^_~). Supongo que debo agregar una razón para devorar los libro de Artemis Fowl en dos días. La razón es parecida a la de La Princesa Prometida: los personajes son ambiguos. Demasiado canallas, demasiado egocéntricos, demasiado humanos como para poder resistirlo. Artemis no es un niño, es un adulto atrapado en un cuerpo pequeño. Ningún niño podría hacer esa clase de razonamientos y tener esas salidas ingeniosas y sarcásticas. Ni siquiera un genio.
Ayer por la tarde fui a canjear mi póster de Narnia. Una belleza. Hasta tiene relieve. Ahora tengo 2 súper póster a todo dar: el del ep. 2 y el de Narnia. Cuando tenga mi casa los voy a enmarcar y los voy a colgar en el living (o el pasillo, o donde sea, pero que todos los vean y se mueran de envidia).